14 Investigaciones recientes sobre el bienestar en el trabajo, como las dirigidas por Jan-Emmanuel De Neve, profesor de la Universidad de Oxford, muestran que los entornos organizacionales saludables no solo elevan los indicadores subjetivos de felicidad, sino que también se asocian con una mayor productividad, un mejor desempeño sostenido y una menor incidencia de enfermedades mentales. En este sentido, la neurocientífica Carol Garrafa señala que la neurociencia contemporánea y los estudios en epigenética demuestran que el entorno influye en el comportamiento humano de forma aún más poderosa que la propia genética. Los contextos en los que estamos inmersos modulan la expresión de nuestros genes, impactando patrones emocionales, cognitivos y conductuales a lo largo del tiempo. “Cuando hablamos de entornos laborales, este efecto se intensifica: pasamos gran parte de la vida en estos contextos, que están directamente conectados con nuestra motivación existencial, el sentido de utilidad y la forma en que ponemos nuestros talentos al servicio del mundo”, afirma la experta. La Gerente Médica de Bienestar y Salud Mental del Hospital Israelita Albert Einstein, Dulce Pereira de Brito, observa que las empresas nunca deben perder de vista su corresponsabilidad en la protección de la salud mental de los profesionales que emplean. “Si la Jan-Emmanuel De Neve Dulce Pereira de Brito Carol Garrafa
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